Two Minutes




Two Minutes. Así es como se llamaba el grupo que mis tíos tuvieron hace un par de décadas. Hace tiempo que anhelaba tener el cassette original para poder escuchar las canciones que de pequeño tarareaba con mi familia. Recuerdo que mi madre las cantaba, y me trae muchos recuerdos. 
Una vez, mis tíos vinieron de visita a Barcelona e hicieron un concierto en el colegio al que íbamos mi hermana y yo. Mi prima debía de tener dos añitos, y en medio del concierto fue en busca de sus padres porque les añoraba.

El encuentro con la cinta ha sido cuanto menos curiosa.
Un día fui a ayudar a mi tía abuela de 90 años a recoger y limpiar un poco el trastero y la terraza. Ella sola no podía y los primos andaban algo lejos y no me costaba nada ir a echar una mano. La casa está siempre limpia, y es que a ella le entra dolor de cabeza si ve las cosas sucias y desordenadas, lo que contrasta con mi abuela que es todo lo contrario...
Sacando trastos viejos del trastero, encuentro una bolsa con cintas viejas que me dice que puedo tirar. Tengo por costumbre mirar bien las cosas que se van a tirar, siempre puede haber algo interesante... Y vaya si lo hubo! Ahí estaba, esperándome vete tú a saber cuántos años encerrado en el trastero, el álbum de mis tíos prácticamente nuevo. Fue como "no puede ser...!" La cara de felicidad que se me quedó al descubrir la cinta no tiene descripción.
Luego seguí con la limpieza, hice algunos arreglos por aquí y por allá, y al acabar tomamos algo y charlamos. Me contó de cómo su difunto marido las pasó mientras estuvo destinado en Siberia con la armada japonesa, tratado como si fuera un esclavo y comiendo zanahorias que ellos mismos cultivaban. Hablamos de los jóvenes de ahora y cómo eran antes, del matrimonio, la familia numerosa o la religión entre otros muchos temas.

En cuanto volví a casa lo primero que hice es escuchar la cinta con el walkman que he heredado de mi abuelo, porque otra cosa no, pero trastos de audio tengo ahora para parar un tren. Me encanta.



He tardado un poco en digitalizar la cinta porque lo quería hacer con calma y sin prisas. Por supuesto estuve todo este tiempo sin escucharla para evitar su desgaste.
Otra vez, mi abuelo disponía de todo lo necesario para poder pasar de cinta a WAV. Sólo tuve que usar el PC de mi tía y el Audacity para digitalizar todas las canciones.



Aquí os dejo el álbum para escucharlo, y si queréis lo podéis descargar también.
Ha sido una experiencia que he disfrutado muchísimo. Muy emotiva y sentida.
Espero que os guste! ;)




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